INFORME
ESPECIAL : EL PROYECTO OFICIAL AUN DEBE SER
DEBATIDO EN EL CONGRESO
Plan de desarme: la
polémica por las armas en manos civiles
Dicen que no sólo no bajará el delito sino que el resultado inmediato será un aumento en la inseguridad. Que el efecto que se logrará sobre las armas ilegales en circulación será casi nulo y que se afectarán los derechos de quienes ya están dentro de la ley. Y que nada de lo planificado cortará el flujo que alimenta el mercado negro.
Exactamente, la nueva ley es una traba a todo lo legal respecto de las armas legales y los deportes relacionados con ellas. Mientras que las herramientas del delito se verán renovadas por el "plan canje".
El programa nacional de desarme lanzado por el Gobierno
hace un mes ha quedado envuelto en una polémica.
El Registro Nacional de Armas (ReNAr) fue trasladado de
la órbita del Ministerio de Defensa al de Interior, se
presentó un proyecto de ley para declarar la
emergencia en el tema armas por un año y se anunció
un plan canje para que la gente entregue su
armamento. Algo quedó afuera: controlar la otra cara del
Estado, la de las Fuerzas Armadas y de seguridad,
sospechadas de ser el principal alimento del
mercado ilegal.
Si bien es bueno que se hayan "avivado" de los posibles proveedores internos de armas, pero se olvidan que muchas armas desaparecen de los depósitos destinados a las armas decomisadas en ilícitos, parece escapar también al análisis que la amnistía para quienes entreguen armas ilegales para su destrucción constituye la complicidad del estado en aquellos casos en que las armas entregadas hayan sido utilizadas en crímenes no resueltos. Se destruye la prueba y se deja libre al posible criminal.
En la Argentina hay un millón de armas registradas
legalmente en manos de civiles y guardias
privados. Nadie sabe cuántas hay en poder de
policías, prefectos, gendarmes y militares. Menos,
cuántas pierden o denuncian como robadas por año.
Hace dos años se creó un registro para controlar las que
secuestran, pero nunca entró en funcionamiento. Por eso,
sobre las que circulan en negro sólo hay cálculos que
van de 900.000 a 3.000.000.
Esto no es culpa de los L.Us, sino de quienes deberían pensar las cosas y cumplir con su trabajo, perfeccionando de forma lógica los procedimientos y medios para el debido control de armas.
En el Gobierno afirman que la idea de atacar el problema
viene de hace tiempo, aunque reconocen que el caso
Alfredo Marcenac —el joven asesinado en avenida Cabildo
por Martín Ríos, tirador serial que contaba con
permiso legal— aceleró los tiempos. Para avanzar en
el tema, convocaron como asesor a Gabriel Conte, quien
diseñó un plan canje de armas realizado en Mendoza.
No queda claro cual es el problema que quieren atacar, como siempre son muy vagas las afirmaciones sobre el objeto del desarme. Otra cosa que no queda muy claro, se dice que Martín Rios tiempo antes del trágico acontecimiento en Av. Cabildo, que le costó la vida a Alfredo Marcenac, fue detenido portando un arma y en posesión de estupefacientes. Me parece que si la justicia hubiese actuado como corresponde, dicha tragedia no hubiese ocurrido porque Rios estaría preso en ese momento. El permiso "legal" de Rios era de tenencia, no de portación, y perdón si insisto, pero si fuese cierto lo dicho más arriba, no debería haber tenido autorización ni siquiera para mirar un arma de cerca.
"El plan aborda una situación de alta proliferación y
circulación de armas, que están provocando una
cantidad de muertes que no se producirían si
tuviéramos la situación bajo control", dice el asesor a
Clarín. "Partimos de que nunca hubo un control
real de armas y que hay un creciente armamentismo porque
la gente busca solucionar de manera personal un problema
colectivo".
Que
raro, los legítimos Usuarios pensamos que si, que hay un
control de las armas legales, para eso hemos efectuado
cuanto reempadronamiento se ha dispuesto y cuanto
trámite de actualización de nuestros legajos ha hecho
falta. Si se trata de las muertes producidas por armas
en manos de la delincuencia estoy totalmente de acuerdo,
nunca hubo control de esas armas. Por otra parte, así
como crece la población de un país crecen también los
aficionados a ciertos deportes, futbol, tenis, basquet y
por que no, el tiro, y para practicar tiro hacen falta
armas.
Según Conte, "el plan tiene el objetivo de desmitificar
que las armas brindan seguridad". El asesor agrega:
"Buscamos que la gente entienda que si entrega las
armas, colabora con su seguridad. Los ladrones roban
armas de las casas, por eso cuantas menos puedan robar,
menos irán al circuito delictivo."
Es un
muy mal momento para aseveraciones tan ridículas. Las
armas en manos de personas de bien previenen el delito
porque su posible existencia en un hogar disuade a
través de la presunción del delincuente de que ésta
exista. A su vez, existen un montón de situaciones en
las que se usa un arma para disuadir a un delincuente
que no llegan a denunciarse. La cantidad de armas
robadas de los domicilios es ínfima comparada con las
que entran por izquierda desde el exterior y
principalmente desde depósitos judiciales, policiales y
militares.
El instructor de tiro Héctor Abbas, presidente de
Alutara (Asociación de Legítimos Usuarios y Tenedores de
Armas), es de los más preocupados por el proyecto
oficial. "Avanza sobre el derecho de los legítimos
usuarios. Hablan de sacar armas de las casas para
que no haya riesgos, pero ¿cuántos crímenes se cometen
con armas blancas? ¿Van a prohibir los cuchillos,
entonces? Acá el problema es que se le apunta al
elemento y no a quien lo usa."
"Nosotros bajo ningún punto de vista impulsamos el uso
de armas para la defensa", agrega. "Pero no les podés
quitar a las personas el libre albedrío de defenderse.
Si el Estado no cumple con su rol de darles seguridad a
las personas, no podés prohibir que alguien busque un
elemento alternativo para proteger a su familia y a
sus bienes."
Yo
agregaría que la legítima defensa es un derecho que
emana directamente del derecho a la vida, por ende,
dentro del los derechos es uno de los primordiales, en
ninguna parte dice que sólo es justa la legítima defensa
cuando quien se defiende está en inferioridad de
condiciones. El concepto de lo justo es que quien se
defiende tenga más chances de evitar la agresión que el
agresor de llevarla a cabo. Cualquier otro argumento es
desde todo punto de vista irracional y avasalla la
fuente del derecho a la defensa, el derecho a la vida.
Conte no coincide. "Ante la ausencia del Estado en
materia de seguridad, los ciudadanos creen que deben
resolver el problema ellos mismos. Pero si no hay
hospitales, no te vas a poner a operar gente", apunta.
Abbas le responde: "Quien compró un arma para defenderse
la va a entregar si el Estado le da seguridad. Pagás una
prepaga porque el Estado no te da salud, pagás un
colegio privado porque falta educación. Igual, quien
compra un arma para defenderse es porque no le dan
seguridad."
El Sr. Abbas lo respondió bien, aunque insisto, el gobierno no tiene potestad sobre el derecho a la vida ni a su legítima defensa.
Juan Carr, director de Red Solidaria e integrante desde
hace dos años de la Red Argentina para el Desarme,
cuenta que se interesó por el tema cuando sintió que el
país era "un polvorín". "Es un milagro que no haya una
muerte a cada momento. La gente no sabe que si te
defendés en un asalto con un arma tenés 300 veces más
chances de que el ladrón te mate. Los países que se
arman, que siguen el camino del far west, van al
desastre."
Que
Argentina es un polvorín es una exageración propia de
quienes deben sustentar el desarme a costa de cuanta
data traída de los pelos encuentren para crear opinión.
Segun dice, si en un asalto uno tiene 300 veces más
posibilidades de que un ladrón nos mate, ¿Entonces por
qué extraña razón, generalmente mueren a manos de los
delincuentes adolescentes desarmados, viejitos
desarmados y mujeres desarmadas? ¿Por qué no se ven en
las noticias L.Us. muertos en asaltos? ¿Será porque
tienen armas y generalmente los delincuentes saben a
donde se meten?
Ricardo Río, del Foro por una Argentina sin Armas
Ilegales, va en dirección opuesta. "Los que tienen armas
saben cómo moverse. Lo que hay que impulsar es la
legalidad, pero para que haya entrenamiento en el uso.
La posibilidad de que haya armas en las casas es una
barrera de contención psicológica para que los
delincuentes no se lancen a robar", señala a Clarín.
Abbas coincide con él: "Hasta los que se oponen a las
armas reconocen que el retiro de armas no va a mermar el
delito, porque eso va por otros carriles. Se hizo en
Australia y en Inglaterra y el delito aumentó. Aquí
subirá también, el delincuente sabe que la gente está
indefensa."
Coincido plenamente.
Conte admite esto en parte. "Con el plan no pretendemos
que baje el índice del delito, sino el de muertes con
armas de fuego", indica. "Lo que pasa es que la
gente espera que se terminen los robos, pero para eso
hace falta un plan de seguridad. Esto no es una
respuesta a la inseguridad, sino a la violencia armada."
Si con el plan de desarme no se pretende que baje el índice del delito, sino el de muertes con armas de fuego, no se está atacando la inseguridad. Mientras la delincuencia esté armada va a haber muertes con armas de fuego, ergo hay que desarmar a la delincuencia para que baje el índice de personas de bien muertas por armas de fuego en manos de delincuentes, ya que son muy raras las muertes por armas de fuego en manos de Legítimos Usuarios, incluso las de delincuentes.
Antonio Rangel Bandeira, coordinador del programa de
desarme encarado por Brasil en 2003 y ex ministro
de Bienestar, habla de su experiencia. "Los primeros
meses subieron notablemente los índices delictivos. Pero
de 2004 a 2005 por primera vez en la historia se
redujeron un 8,1% las muertes por armas", cuenta a
Clarín. "Lo que también hay que seguir de cerca
es cuánto se paga en los canjes, porque si es mucho
entregan armas viejas para cambiar el modelo."
Entonces habría que soportar una subida de la
delincuencia y ver si nos gusta, porque si las cosas a
nivel inseguridad están como están, y encima la
delincuencia "sube notablemente" habrá que pensar en
encerrarse en bunquers hasta que este baje... Si baja.
Respecto del canje estoy de acuerdo.
Abbas apunta a eso. "Es tonto pensar que pagando el
Estado comprará armas de delincuentes, cuando para
ellos es un elemento de trabajo. El Estado debe
tratar con ellos con sus fuerzas, no así. El problema es
que este proyecto de ley avanza pura y exclusivamente
sobre los usuarios, que es a los únicos a quienes
puede controlar el ReNAr. Es ambiguo al declarar la
emergencia, olvida que hay más de 120 polígonos donde
quienes practicamos tiro somos personas de bien",
indica. Río opina igual: "El proyectoavanza sobre la
tenencia legal, cuando debería hacerlo sobre la ilegal.
El Estado tendría que facilitar la ley, no complicarla.
Seamos realistas: si no, el arma se consigue
ilegalmente."
"No es bueno que todos tengan armas", le responde Carr.
"Muchos se armaron en la crisis para salir a robar. Y la
clase media se armó para defenderse. Es un polvorín
que hay que desactivar."
No es bueno que haya tanto delincuente armado, sería bueno que todos supieran que las armas son objetos inanimados que en manos inadecuadas pueden hacer mucho daño, pero como contrapartida en las manos adecuadas evitan una desgracia o sustentan a un alto deporte como el tiro, que se practica desde hace varias generaciones en nuestro país y que ha traido medallas olímpicas de las que estamos orgullosos. Y si la clase media se armó para defenderse, por algo será ¿No le parece?
No quería terminar si decir que el hecho de que un medio de comunicación que hasta ahora venía mostrando sólo la opinión de los desarmistas permita la expresión de todas las partes envueltas en este tema, por lo menos, resulta interesante.

